La consigna del software libre como idealismo político

Por: David P.

Hace un buen tiempo que la referencia del “software libre” llegó a mi conocimiento1. Sonaba muy bien y tenía sentido si se miraba además el desarrollo tecnológico que hay detrás: Sistemas operativos de escritorio, programas para computadores personales, scripts, interfaces, etc. En su mayoría, los trabajos a los que accedía dentro de este mundo poseían algo en común, una licencia llamada GPL (General Public License), que establece dentro de la ley unas libertades básicas según ha dicho Richard Stallman (probablemente el líder del movimiento) de distribución, copia, estudio del código y derivación. Es un desarrollo necesario y excelente para el ámbito tecnológico, porque es posible sostener que el software de código abierto (y que contemple las libertades) genera mayor control de usuarios y programadores sobre la máquina que usan (en contraposición al software restrictivamente licenciado, como Skype, que es capaz de darnos una oportunidad para la comunicación, pero que no sabemos cómo trabaja internamente ni a dónde lleva los datos que le dejamos).

Este es un tema de privacidad ampliamente digerido por la propia comunidad del “software libre” que ahora no me detendré a examinar. Lo que ha venido cambiando en mi concepción de tal comunidad es el movimiento de la realidad de un punto a otro, más exactamente: ¿Cómo es que desde el “software libre” se plantea el cambio de la realidad, una transformación cualitativa de las cosas como las conocemos?

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Umberto Boccioni, Visioni simultanee, 1912, Von Der Heydt Museum

Primero, baste decir que a todas luces, en medio de la miseria, el terror, la paranoia represiva, la dominación mediática, el control y la vigilancia, hoy más que nunca necesitamos un cambio total de la negatividad producida por el capitalismo tardío. Segundo, el movimiento del “software libre” por lo menos en sus principios establece como acuerdo, la consigna “software libre para una sociedad libre”, lo que me lleva a preguntarme: ¿Será el software libre (o cualquier consecuencia técnica o tecnológica del mundo conocido) capaz de liberarnos así sin más? Mi respuesta es negativa.

El movimiento del “software libre” con una gran cantidad de adeptos a lo largo del mundo ha evitado uno de los principios básicos que describen nuestra realidad, algo muy bien caracterizado en las tesis sobre Feuerbach de Marx2. El “software libre”, como “movimiento” (y esto aplica a cualquier iniciativa que antes no contemple tras de sí al ser humano como esencia y “potencia” práctica, como el generador del cambio) pretende deshacer las cadenas de la opresión a partir de un desarrollo técnico, una premisa además muy parecida con la racionalidad instrumental impuesta en nuestra sociedad capitalista. La técnica avanzada, un objeto que moldea la realidad para hacerla más sencilla y/o facilitar la lucha contra la naturaleza dada antaño por el ser humano en evolución, es hoy un peso difícil de asumir. La técnica en nuestra época es un objeto extraño al ser humano, un yugo que lo sumerge en la oscuridad de los procesos “cibernéticos”.

La masa en la que actualmente está inmerso tal ser humano no busca redimir el uso de la ciencia y la tecnología a favor de la liberación y la libertad del trabajo asalariado, enajenado. No es una herramienta a su servicio, sino un asistente de dominación para los grupos cúspide. En tal sentido, la técnica en un mundo negativo, solo puede producir un resultado negativo: El “software libre” no puede hacer más que esperar a su instrumentalización para el control y la represión, no puede superar las propias barreras ya impuestas en el sistema. Ningún producto puede deshacer por sus propios medios la producción a la que ha sido sometido si antes no cuenta con el ser humano liberado.

“La técnica, considerada como un proceso histórico, está dotada con un significado interno, un significado propio: Se proyecta instrumentalmente como un medio para liberar al hombre de la fatiga y la ansiedad, de convertir su lucha por la vida en un proceso más pacífico. Ahí yace la causa final de la transformación metódica del mundo involucrado en la técnica. Pero la técnica, en el proceso de ser desarrollada como instrumentalidad “pura”, ha hecho caso omiso de esta causa final, que ya no se presenta como el objetivo del desarrollo tecnológico. Por lo tanto, la instrumentalidad pura, sin finalidad se ha convertido en un medio universal de dominación.”3

Cualquier planteamiento que no contemple antes la situación real del mundo como totalidad, que prometa la libertad a partir de una iniciativa aislada de la composición del todo (la superación personal, el movimiento del software libre, la religión, la psiquiatría) se acerca mucho más al idealismo que a la subversión y transformación. Esto nos lleva a pensar que el software libre es un movimiento idealista, que inicia de una mera superficie y que no se plantea la real necesidad de acción de cambio: La movilización social, política, mediática, cultural, etc, más allá de un producto que no es el inicio, pero tal vez sí sea un instrumento.

Cuando encontré la idea que expongo un poco más plausible, vi además varios ejemplos que pueden ilustrar la manera en que el idealismo puede colarse en las filas de movimientos de identidades difusas. Muestra de ello es la tecnología verde y amigable con el medio ambiente, que puede servir perfectamente para proveer de energía a cámaras de video cuya utilidad ya ha quedado en entredicho varias veces4. Todo avance es integrado a la máquina, por ejemplo, los ejércitos de varios países usan GNU/Linux como infraestructura de administración de la guerra y la defensa de los intereses de las minorías ricas. Un último ejemplo, habiendo cientos más, es el activismo de la bicicleta, de donde se arguye que solo con aquel instrumento el ser humano se librará de los problemas de la contaminación y el odio, el resultado: miles de jóvenes (en su mayoría) contribuyendo a la vitalización del stablishment que opta por alternativas más verdes para el transporte en medio de la constante crisis (polución) y destructividad que lo aqueja, y forjando una falsa esperanza de liberación donde no existe.

Por último me gustaría recalcar que el software de fuente abierta5 (y cualquier instrumento puesto a nuestra disposición) verdaderamente contribuye a las iniciativas por la liberación, en el momento en que nos da herramientas capaces de oponerse a la vigilancia, o nos da la posibilidad de acceder a una función sin necesidad de pagar un centavo por eso. Pero no es en sí mismo aquello capaz de catalizar un resultado liberador. Si seguimos en esta comprensión, también podríamos decir que si quiera la expresión “software libre” es verdaderamente imprecisa, porque no está subyugada a la realidad humana (realidad no-libre), la realidad en la que el terror toma parte cada momento.

Con respecto a la expresión “open source” en lo que al software concierne, creo que verdaderamente muestra lo que se propone designar, universaliza cierto mundo de la técnica que es propenso a convertirse en objeto de liberación. El software abierto en un mundo dominado por la anarquía y la irracionalidad de la producción puede ser usado por los dominados para hacerle frente a sus enemigos, pero también será usado por las fuerzas de dominación para incrementar los controles y la represión, y ninguna ley será suficiente en un mundo en el que el papel es una pequeña e insuficiente manifestación de las relaciones de poder.

“El impacto del progreso convierte a la Razón en sumisión a los hechos de la vida y a la capacidad dinámica de producir más y mayores hechos de la misma especie de vida. La eficacia del sistema impide que los individuos reconozcan que el mismo no contiene hechos que no comuniquen el poder represivo de la totalidad. Si los individuos se encuentran a sí mismos en las cosas que dan forma a sus vidas, lo hacen no al dar, sino al aceptar la ley de las cosas; no las leyes de la física, sino las leyes de su sociedad.”6


1Esta es la segunda versión del texto que apareció en el blog Ágora, link.

2Marx, Karl, Tesis sobre Feuerbach, Consultado en: https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/45-feuer.htm

3Marcuse, Herbert, Un mundo sin un logos, consultado en: https://mrmorlock.wordpress.com/2015/10/18/un-mundo-sin-un-logos/

4Por ejemplo ver sobre La video vigilancia y el discurso de la seguridad: http://148.206.107.15/biblioteca_digital/articulos/7-563-8319bxn.pdf

5Categoría que resulta mucho más precisa porque da a entender que el software puede ser modificado, estudiado, etc., con fines emancipatorios, o en el peor de los casos, con fines bélicos y de dominación. Este último fin, se me ha dicho, queda eliminado del software por medio de las licencias GPL que requieren que la persona que trabaje sobre él deba utilizarlo para un fin “bueno”: una diferenciación simplista que no se plantea el verdadero problema de la instrumentalización del software con fines como el reconocimiento facial o la vigilancia en contra de personas cuya ideología política no concuerda con el stablishment, “bueno” ¿Para quién?

6Marcuse, Herbert, El hombre unidimensional, P. 17, consultado en: http://www.enxarxa.com/biblioteca/MARCUSE%20El%20Hombre%20Unidimensional.pdf

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